La ‘Hoja del Lunes de Almería’ (1975-1978) se incorpora a la Biblioteca de la Diputación

La prensa histórica almeriense tenía una ausencia notable. En ninguno de los centros especializados de consulta habituales existía el semanario ‘Hoja del Lunes de Almería’, que, en dos épocas, editó, en soporte papel, la Asociación de la Prensa de Almería. El 3 de diciembre de 2025, la familia Román García –los hermanos José Manuel, Francisco Javier, María del Mar y Rosalía-, procedente del archivo personal del periodista Manuel Román González (Vera, Almería, 1923 – Almería, 2017), donaba al Archivo – Biblioteca de la Diputación Provincial la colección del periódico, correspondiente a su segunda etapa, del 29 de septiembre de 1975 al 6 de febrero de 1978. De los 123 ejemplares publicados se han depositado 115, faltando ocho números por extravío.

De esta manera la ‘Hoja del Lunes de Almería’ se incorpora, cincuenta años después de su edición en papel, a la hemeroteca ‘Sofía Moreno’, que tiene su sede en la Rambla Alfareros, 21, de la capital. Todos los ejemplares han sido debidamente catalogados, labor que ha realizado la bibliotecaria – documentalista, Ana González Sánchez. El semanario puede consultarse físicamente. En breve, se procederá a su digitalización y se espera que antes de dos años pueda estar también disponible en la sección de prensa almeriense histórica (siglos XIX y XX) de la biblioteca digital de la Diputación. Periodistas, investigadores, expertos, estudiosos o cualquier persona tendrá una nueva fuente a la que acudir. El periódico, además de ofrecer la actualidad local y provincial en general, se ocupaba con gran profusión de las actividades deportivas que se desarrollaban en domingo. Para estos temas, la consulta se hace imprescindible.

Consulta: Hoja del Lunes de Almería (1975-1978), catálogo de la Biblioteca de la Diputación

Los antecedentes

Como queda reflejado, la Asociación de la Prensa de Almería, como propietaria de la cabecera, en dos épocas del siglo XX editó en soporte papel la ‘Hoja del Lunes de Almería’. La primera, del 12 de diciembre de 1947 al 25 de abril de 1949; y, la segunda, del 29 de septiembre de 1975 al 6 de febrero de 1978, colección ésta objeto de la donación.

Hoja del Lunes del 5 de mayo de 1941, Año III, que costaba 15 céntimos. La cabecera, en esta primera época privada, era propiedad de Juan Martínez Martín, Martimar. Redacción, administración y talleres estaban en la calle General Segura, 5, donde también se elaboraba e imprimía Yugo.
Juan Martínez Martín, ‘Martimar’, en 1940.

Con anterioridad, desde 1939 a diciembre de 1947 se había publicado el semanario de forma privada, siendo su propietario, director y editor el periodista Juan Martínez Martín, ‘Martimar, que era redactor – jefe de ‘Yugo’ (‘La Voz de Almería’, después) y vicepresidente de la Asociación de la Prensa. Un referente del periodismo local, maestro y ejemplo de varias generaciones de profesionales de la información. Sentó cátedra como crítico taurino con un estilo depurado y unas crónicas literarias de extraordinaria belleza, que firmaba con el seudónimo de ‘Volapié’. En 1941, el precio del periódico era de 15 céntimos.

Foto de familia de los socios propietarios – fundadores de la Asociación de la Prensa de Almería, el 3 de mayo de 1931. De pie, en primera fila, el tercero desde la derecha, con el sombrero en la mano, Juan Martínez Martín, Martimar.- Foto archivo de la familia de JUAN LÓPEZ SUÁREZ

Martimar, ya en 1931, fue uno de los socios propietarios y fundadores de la Asociación de la Prensa. En 1947, cedió los derechos de la cabecera a la Asociación, puesto que en muchas provincias españolas las citadas corporaciones de periodistas editaban ‘La Hoja’, aprovechando el hueco de los lunes de la prensa diaria, por descanso del personal de redacción, administración y talleres. Lo cierto es que las pérdidas se acumulaban y cada vez se hacía más difícil que el semanario saliera a la calle por iniciativa personal. Pero, como bien recoge el libro ‘Asociación de la Prensa de Almería, 1931 – 2001. 70 años de historia’, de José Manuel Bretones (editado por la Asociación de Periodistas – Asociación de la Prensa de Almería, AP-APAL, y la Universidad de Almería, UAL, a través de su Servicio de Publicaciones y del Gabinete de Relaciones Sociales y Comunicación), “fue el propio gobernador, Urbina Carrera, quien remitió a la Asociación un oficio por el que ‘rogaba’ que fuese ella la editora de la ‘Hoja del Lunes’, debido a la imposibilidad de su propietario para seguir imprimiéndola ‘por razones de índole económica’. La asociación asumió esta responsabilidad por ‘recomendación’ del gobernador civil de turno, que, además, era presidente de honor de la entidad que aglutinaba a los periodistas”.

Primera etapa

El 12 de diciembre de 1947 se editaba ‘La Hoja’, semanario de información general, como cabecera de la Asociación de la Prensa, iniciando su primera etapa que no duraría ni año y medio. La escasa venta, los impuestos y el coste del papel terminaron con la publicación, después de numerosos intentos por reflotar el semanario y de buscar vías de financiación nuevas que no llegaron. En esta época, el periódico, que seguía dirigiendo Juan Martínez Martín, se vendía a 40 céntimos y llegó a contratar contenido informativo a través de la agencia de noticias ‘Efe’. Pero las pérdidas se acumulaban. Y como bien recoge en su libro, Bretones, “la asociación continuó aportando sus recursos económicos para ayudar a una Hoja de cuatro páginas y con un formato de 31 x 44 centímetros. Durante los primeros meses de 1949, el semanario continuó publicándose; sus ventas eran muy bajas y los gastos elevados, como el de la agencia Efe que cobraba 700 pesetas mensuales por el servicio. La tirada media de los cuatro lunes de abril fue de 2.245 ejemplares. La Hoja compraba papel a 3,40 pesetas el kilo, incluido el 12 % de Impuesto de Uso y Consumos, los gastos de embarque, el seguro marítimo y los recargos del 10 % por ser satinado y enresmado. Por cierto, el papel llegaba a Almería en los vapores Monte Facho, Monte Bustelo y Monte Banderas, de la Naviera Aznar, procedente del País Vasco. La situación del semanario era inviable y a las seis de la tarde del jueves, 21 de abril de 1949, la Asociación de la Prensa certificó su defunción”.

Portada de la Hoja del Lunes, semanario de información general, del 28 de marzo de 1949, en las postrimerías de la primera etapa, que editó la Asociación de la Prensa de Almería. El precio era de 50 céntimos.

A 18 de abril de 1949, la deuda era de 1.793,69 pesetas y después continuaron llegando facturas y más débitos contraídos. “De forma unánime se decidió suspender la edición desde el 1 de mayo de 1949 y comunicar la novedad a las autoridades competentes, aunque a éstas se les dijo que el cierre se realizaba ‘provisionalmente”, recoge Bretones, en su libro.

El periódico se elaboraba en la redacción y talleres del ‘Yugo’, en la calle General Segura, 5, estando siempre dirigido por Martimar.

La segunda época

Donato León Tierno, 1974, director de ‘La Voz de Almería’ y presidente de la Asociación de la Prensa de Almería.

En abril de 1974 fue nombrado director de ‘La Voz de Almería’, Donato León Tierno, que sustituyó en el cargo a José Cirre Jiménez. El nuevo responsable máximo del diario venía avalado por una gran experiencia en San Sebastián, donde fue emprendedor directivo de la asociación de la prensa donostiarra. León Tierno derrochaba entusiasmo por reflotar ‘La Voz‘, y, además, nada más llegar, hizo una apuesta por recuperar la ‘Hoja del Lunes de Almería’, a imagen y semejanza de gestión de cómo se hacía en otras provincias. Como ejemplos cercanos, las de Granada, Málaga o Murcia, que tenían cierta presencia en la provincia almeriense. De hecho, mi padre, Manuel Román y quien esto firma, éramos corresponsales de los tres semanarios limítrofes.

Manuel Román González (caricatura a bolígrafo de Jesús de Perceval). Junto a Martimar, Miguel Ángel Blanco y Juan Sánchez Rada, fueron los periodistas que formaron la comisión para estudiar la viabilidad de la Hoja en los años 70.

Cuando Donato León Tierno fue elegido presidente de la asociación, en noviembre de 1974, su primer gran reto fue rescatar la edición del semanario. Para ello, nombró una comisión –Juan Martínez Martín, Manuel Román González, Miguel Ángel Blanco Martín, Juan Sánchez Rada, periodistas, y Francisco García Molina, que era administrador de ‘La Voz‘ en esa época- para que estudiase su viabilidad económica. En diciembre de 1974, la directiva de la asociación debatió el informe elaborado, que basaba “la supervivencia en los ingresos de los dos únicos pilares conocidos: venta y publicidad. No obstante, era necesaria una fuerte inversión para relanzarla”.

Teófilo Gutiérrez Gallego, director de la Hoja del Lunes de Almería.- Foto Juan Salmerón.

Donato León se aprovechó de sus buenas relaciones con el presidente nacional de la FAPE, Federación de Asociaciones de la Prensa de España, Lucio del Álamo, y solicitó de la institución federal “un préstamo de medio millón de pesetas para hacer frente a los gastos iniciales”. Así lo recoge en su libro, José M. Bretones. Los problemas iban encontrando solución y se acordó que la asociación editara ‘La Hoja’. Para ello, la asamblea de la entidad eligió como director a Teófilo Gutiérrez Gallego.

El proyecto del periódico, como minuciosamente relata Bretones en su libro, detallaba los salarios mensuales del director, 7.000 pesetas; redactor – jefe, 5.000 pesetas y de tres redactores, 4.000 pesetas. El presupuesto por mes de talleres se elevaba a 59.000 pesetas y el de papel a 12.000 pesetas. Los gastos anuales del periódico, según las previsiones, eran de 1.872.000 pesetas. La tirada iba a ser de 3.000 ejemplares de 12 páginas y los ingresos por publicidad se habían establecido en 1.920.000 pesetas (40.000 pesetas por página). Contemplaba beneficios anuales de 917.000 pesetas. Nada de lo plasmado en papel fue realidad cuando se puso en marcha la empresa.

Donato León tuvo que realizar múltiples gestiones hasta conseguir la cantidad imprescindible para que el periódico saliese a la calle. En la Asociación de la Prensa de Granada, encontró su mayor opositor, porque la hoja granadina se vendía en Almería, aunque se elaboraba en la sede de ‘Ideal’, en Granada, en la calle Compás de San Jerónimo, y hasta hubo que compensar para que ésta no obstaculizara más las gestiones económicas emprendidas con la FAPE para lograr el préstamo referido. Las negociaciones se alargaron varios meses. Mientras, en la asociación almeriense se montaron varias actividades, hasta un desfile de modelos, encaminadas a recaudar fondos que permitieran la edición. León Tierno fue el auténtico valedor, usando toda su influencia, que hizo posible lo que parecía no llegaba: ver en los quioscos el semanario.

Los cuatro redactores de la Hoja del Lunes de Almería (1975 – 1978), en el año 1974. Desde la izquierda, Diego Domínguez Herrero, Manuel Román González (redactor – jefe), José Manuel Román García y Antonio A. Grijalba Castaño.- Foto RUIZ MARÍN

La redacción

Francisco García Molina, administrador de La Voz de Almería y de la Hoja del Lunes de Almería.

Superadas no pocas dificultades y siempre con la influencia y protección de Donato León, aunque no tuvo ninguna responsabilidad en la producción en sí del periódico, la ‘Hoja del Lunes de Almería’ comenzó su nueva andadura bajo la dirección de Teófilo Gutiérrez Gallego (Morales de Toro, Zamora, 1943), que era redactor – jefe de ‘La Voz de Almería’, en cuya redacción y talleres, en la avenida de Montserrat (el traslado se había producido en 1974, desde la calle General Segura), se elaboraba el semanario. Componían la redacción Manuel Román González, redactor – jefe, que firmaba con el seudónimo de ‘Andarax’, y Diego Domínguez Herrero –‘Dido’-, Antonio Grijalba Castaño y quien esto escribe, José Manuel Román García–‘Santelmo’ y ‘Plinio’-, como redactores, que también lo éramos de ‘La Voz de Almería’. Había colaboraciones literarias como el resumen semanal de información que, entre otros, llegó a realizar Miguel Ángel Blanco, delegado de Ideal en Almería. En materia deportiva se contó con el apoyo de Nicolás Sierra Alcalá y otras personas. Los responsables de la administración fueron Francisco García Molina y Francisco Marín Francisco. En los talleres se implantó un sistema rotatorio por turnos para confeccionar la impresión: linotipistas, cajistas, correctores, fotograbado, rotativa y distribución. El depósito legal fue AL – 238 – 1975, salía con 16 páginas, impreso a dos colores, rojo y negro, y la mayoría de la información la acaparaban los deportes.

Manuel Román González -firmaba en la hoja con el seudónimo de ‘Andarax’- y José Manuel Román García – ‘Santelmo’ y ‘Plinio’-, responsables de las páginas del deporte almeriense en la Hoja del Lunes, y, a la vez, en La Voz de Almería, donde eran también redactores. La fotografía es de 1984.- Foto JUAN SALMERÓN

Buenos días

El lunes, 29 de septiembre de 1975, veía la luz el primer número de esta segunda época de la Hoja del Lunes. Bajo el título de ‘Buenos días’, el editorial de portada decía:

Hoja del Lunes de Almería, portada, primer número de la segunda época del semanario como cabecera de la Asociación de la Prensa de Almería. Año I, Núm 1, 10 pesetas.

Sale hoy por vez primera esta ‘Hoja del Lunes de Almería’, que con tanta ansiedad ha sido esperada durante años en nuestra ciudad.
No ha sido fácil llegar hasta aquí; la Asociación de la Prensa de Almería no ha regateado esfuerzos para crear y organizar este nuevo órgano informativo que faltaba a nuestra ciudad y provincia para canalizar las aspiraciones, realizaciones y proyectos que en Almería hay, amén de informar debidamente sobre las actividades deportivas que se desarrollen dentro y fuera de nuestra provincia. Es, en definitiva, un servicio más al lector almeriense.
Pero la Hoja del Lunes de Almería no cumpliría satisfactoriamente su cometido para el que ha sido creada si solo estuviera dedicada a esta faceta importante, sí, del deporte, pero no excluyente, de ahí que deje debida constancia con una información general de todo lo que ocurre en España y en el mundo entero, convirtiéndose así en una prolongación necesaria, en un eslabón más de la prensa diaria que, por los motivos que todos conocen, no se edita en este día del lunes.
Sirvan estas líneas de presentación para esta publicación joven hecha por profesionales que trabajan en Almería, y que ponen en este empeño sus mejores ilusiones para ofrecer al lector la noticia viva, palpitante, llena de espontaneidad y calor que presta la rapidez con que se da.
Este afán de llegar con prontitud quizá nos lleve a cometer algunas deficiencias que el lector sabrá comprender y que nosotros subsanaremos tan rápidamente como sea posible, para ello contamos con la colaboración de todos los almerienses.
No dudamos que la ‘Hoja del Lunes de Almería’ responderá cumplidamente a las esperanzas y deseos en ella depositados
”.

A 10 pesetas

El precio del ejemplar comenzó siendo de 10 pesetas para pasar después, en 1976, a 12 pesetas, terminando por venderse a 15 pesetas, a partir de 1977. Desde los inicios las cuentas no salían y entre la mala gestión administrativa y la floja publicidad, desde los primeros compases, hubo que recortar gastos. La redacción siempre era la última en cobrar, haciéndolo con meses de retraso, ya que la prioridad era estar al día con el personal de talleres.

El apoyo decisivo de Donato León Tierno se perdió cuando éste, a finales de 1976, fue nombrado director de la agencia de noticias ‘Pyresa’, desplazando su residencia a Madrid. Los problemas crecían y la gestión económica era caótica, de tal manera y magnitud que no había forma de conocer la situación real, acumulándose las deudas y el descontrol. No se cobraban las facturas, no se pagaba a los trabajadores, ni siquiera con retraso, como ocurría la mayoría de las veces, y el esfuerzo de quienes integrábamos la redacción y los talleres, no se veía compensado de ninguna manera. Cada número, sacarlo a la calle, era una auténtica odisea. A veces, los redactores hacían hasta de cajistas…todo estaba abocado al fracaso. Los primeros en hartarse fueron los linotipistas y al no contar con otros especialistas en la capital, el trabajo de cada noche en los talleres se hacía insufrible. Y así, sin saber cuál era realmente el estado financiero, la dirección de la Hoja, con el apoyo de la redacción, a cuyos integrantes se les dejó a deber hasta varios meses, acordó no seguir adelante. El 6 de febrero de 1978 se editó el último ejemplar. Hasta marzo de 1979, los administradores no ofrecieron algunos datos económicos a la directiva de la Asociación de la Prensa: quedaban pendientes de cobro por ventas del periódico y publicidad más 800.000 pesetas, mientras los débitos (papel, sueldos, seguridad social, préstamo de la FAPE y otros) superaban las 900.000 pesetas. Los números rojos asfixiaban y corroboraban el cierre.

La despedida

Ese 6 de febrero, la ‘Hoja’, que cumplía su año III y hacía el número 123, se despedía con un editorial, bajo el título de ‘Último número’:

Último número impreso en papel de la Hoja del Lunes de Almería. Año III, núm. 123, lunes, 6 de febrero de 1978, 15 pesetas.

Tres años son necesarios para que un periódico, un semanario o una revista crezcan, se desarrollen, se estabilicen y creen lazos de supervivencia entre la imagen continua de su habitual presencia en el kiosco, la confianza de los lectores y anunciantes, y el interno desarrollo del entramado mecanismo de funcionamiento desde su confección primera hasta el final de cada número. Tres años que son esenciales para poder decir de una publicación que ya está entre nosotros.
La HOJA DEL LUNES de Almería iba para tres años, pero, a tan solo seis meses de este lapso de tiempo, tiene que decir adiós a sus lectores, un adiós que, como todas las despedidas, es triste, nostálgico y hasta un poco doloroso.
Todo periódico es una empresa común ilusionada que se vive, con intensidad, día tras día, como el parto de una criatura para quien la vida solo tiene 24 horas, pero que a su gestación contribuye una cadena de supuestos cuya continuidad es esencial para su nacimiento.
Sólo quien trabajando entre dos luces asiste a esta prodigiosa aventura cotidiana, sabe cuanta ilusión se pone, a pesar de las dificultades que entraña, este apasionante y efímero quehacer de un día. Pero esta cadena hecha de eslabones se ha roto, por lo que nos vemos obligados a parar su funcionamiento.
Como nuestros lectores saben la HOJA DEL LUNES de Almería, que se hacía en domingo, se nutría para su confección de los trabajadores de ‘La Voz de Almería’ principalmente, sobre todo en lo que a linotipistas se refiere, por no haber en nuestra ciudad otros especialistas que los del periódico, lo que requería un supletorio esfuerzo de todos los que en ella trabajamos. Conscientes de esta dificultad y poniendo la voluntad necesaria para que una empresa, que había nacido por y para Almería, no muriera, hemos podido llegar hasta aquí, no sin esfuerzos y sacrificios por parte de todos en dos años y medio de vida.
Este es el motivo por el que no podemos continuar, uno de los eslabones, esencial a todas luces, no puede rehacerse por falta de personal cualificado, y al no poderlo suplir por máquinas y comprendiendo las razones aducidas por los trabajadores, nos vemos obligados a suspender, con gran dolor, la publicación de la HOJA DEL LUNES. Si Almería tuviera otros centros de composición importantes, quizá hubiéramos podido seguir con personal de otro sitio, pero dadas las limitaciones en las que nos desarrollamos no podemos seguir pidiendo a las mismas personas, contra su voluntad y por bien que se les pague, unos sacrificios continuos en aras de su descanso.
La falta de personal es, pues, el motivo que cierra esta HOJA DEL LUNES, que con tanta ilusión y tantas esperanzas había salido a la luz, poniendo a Almería a la altura de otras ciudades españolas, en lo que a publicaciones se refiere.
La Asociación de la Prensa de Almería agradece la atención y la confianza recibida a lo largo de estos dos años y medio por parte de sus lectores y anunciantes
”.

La nefasta gestión económica, que llevó a no poder disponer de personal de talleres cualificado, fueron las causas reales de la defunción del proyecto, que en otras capitales era rentable y se mantenía a flote de forma eficaz. Así se cerró la segunda época impresa de la Hoja del Lunes de Almería que, a partir de ahora, y al cabo casi de medio siglo, se puede consultar en la biblioteca de la Diputación.

‘Hoja del Lunes de Almería-e. Periodismo’, protagoniza la tercera etapa de la publicación de la Asociación de la Prensa. Ejemplo de los contenidos digitales que ofrecía, relativos a la portada y la sección de noticias de Almería. Corresponde al núm. 479, del 3 al 9 de mayo de 2021.

Y, tercera etapa, evolución digital

La tercera etapa de la Hoja se adaptó a los tiempos, al siglo XXI, sufriendo una profunda transformación y comenzando el 1 de enero de 2012, prolongándose hasta finales de mayo de 2022, algo más de diez años. Pasó a ser virtual y a dedicarse en exclusiva al periodismo. De ahí el nombre que tomó de “Hoja del Lunes de Almería-e. Periodismo”. Fueron boletines digitales emitidos semanalmente, en principio, por la Asociación de Periodistas – Asociación de la Prensa de Almería (AP-APAL) solamente y, después también, en estrecha colaboración con el Colegio de Periodistas de Andalucía en Almería (CPPAA). La AP-APAL , siendo su presidenta Covadonga Porrúa Rosa, rescató de esta manera la cabecera de ‘Hoja del Lunes de Almería’, utilizando para su distribución el correo-e, con una base de datos impresionante. Llegó a enviarse a más de 11.000 suscriptores, si bien la cifra se rebajó a los 6.200, al concluir su etapa en 2022. En total se emitieron 528 números, coordinados y elaborados íntegramente por quien esto escribe, José Manuel Román. Los destinatarios eran periodistas y medios de comunicación de nuestro país y profesores, estudiantes o centros de enseñanza del español en el extranjero, así como a medios universitarios, en los cinco continentes, gracias a la labor del especialista en Hispanismo Internacional, José Antonio Sierra. Este viejo profesor, nacido en Ávila y residente en Málaga, se volcó con la versión digital de la hoja, prestando una colaboración fundamental en la difusión. Había también una especial relación con periodistas individuales, instituciones y organizaciones periodísticas de México, Estados Unidos, Perú, Chile, Argentina, Cuba, Guatemala, Venezuela, Rep. Dominicana y Colombia. La newsletter llegaba a todos los centros en el mundo del Instituto Cervantes, sirviendo como herramienta para el aprendizaje del español en numerosos países.

Se conservan en la página web de la Asociación de la Prensa los ejemplares de los boletines desde el núm. 136, de la primera semana de septiembre de 2014:

1.- Del número 136 (1-7 de septiembre de 2014) al 411 (23-29 de octubre de 2019)

Y,2.- Del núm. 413 (6-12 de enero de 2020), hubo un espacio sin emitirse por mejoras informáticas del sistema, al 528 (23-29 de mayo de 2022).

Con la incorporación de los ejemplares impresos de la Hoja del Lunes de los años 70 a la biblioteca de Diputación se enriquece su oferta y ofrece abiertamente a quien lo precise su consulta física. Y, en breve, a través de los eficientes servicios digitales de prensa histórica de la institución provincial almeriense.

José Manuel Román
Periodista

Publicado por José Manuel Román

Periodista

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