Del Zapillo a las Olimpiadas: 30 años del proyecto almeriense que llevó al vóley – playa a ser disciplina olímpica

#BajoelManzanillo celebra el 30 aniversario de un proyecto almeriense que llevó al vóley – playa a ser deporte oficial de las Olimpiadas y a Almería a hacer historia en el olimpismo. Los Campeonatos FIVB ‘Año Olímpico 1992’ constituyeron una ilusión hecha realidad, respaldada por más de quinientos voluntarios identificados con la causa. La fiesta en ‘El Palmeral’ era de la ciudadanía, el público abarrotaba las gradas del «estadio» y por vez primera en el mundo el vóley – playa se jugaba de noche. Antecedentes, detalles organizativos y deportivos y nombres que hicieron historia de un deporte ya olímpico desde el Zapillo almeriense

Ceremonia de proclamación de ganadores de los Campeonatos ‘Año Olímpico’ 92′. En el podio los tres primeros clasificados masculinos: en lo más alto, los estadounidenses, ‘reyes de la playa’, Smith y Stoklos; en el segundo y tercer puestos, los brasileños Moreira – Garrido y Andre – Guilherme, respectivamente. Acababan de recibir sus medallas y un ramo de flores. cada uno- Foto PATRONATO MUNICIPAL DE DEPORTES

«Cuando Almería hizo historia en el deporte«, escribía el redactor deportivo de ‘Ideal Almería‘, Juanjo Aguilera, en 2017. Y así fue. Nunca un proyecto netamente almeriense, nacido de la labor desinteresada de más de medio millar de voluntarios, llegó a ser tan decisivo en un deporte, hasta convertirlo en olímpico. El vóley – playa tuvo su última prueba, antes de dar el salto definitivo como de exhibición en los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996, en las playas de ‘El Palmeral‘ del Zapillo, contando con el beneplácito del Comité Olímpico Internacional (COI). Fue con motivo de los Campeonatos de Vóley – playa «Año Olímpico’ 92«, incluidos con puntuación especial en el circuito mundial de este deporte de 1992 y organizados para valorar su ascenso al olimpismo.

‘Estadio’ de vóley – playa en el Zapillo, durante la celebración de la serie mundial de 1991.- Foto GRAZIELA ARONOVICH / Revista ‘Volei de praia’.

Una de esas series mundiales de la Federación Internacional de Voleibol (FIVB) de 1991 había tenido lugar en Almería, en agosto de ese año, alcanzando la calificación del mejor torneo internacional celebrado hasta ese momento. La gran novedad de aquella edición mundialista, sin precedentes, fue la inclusión de partidos nocturnos, que se repitió en el 92. El recinto playero se convirtió en un auténtico estadio iluminado con cuatro torretas y con graderío hasta para diez mil personas y el Auditorio Municipal ‘Maestro Padilla’, junto a dos gigantescas carpas en el paseo marítimo, en un gran centro de la organización y de prensa con circuito cerrado de televisión, y multitud de instalaciones paralelas y complementarias.

Las series mundiales de 1991, su éxito, abrieron las puertas a un proyecto netamente almeriense, que tuve el orgullo de coordinar, planificar y ejecutar, bien arropado por cientos de voluntarios y el aval decidido del Ayuntamiento de Almería, a través del Patronato Municipal de Deportes, que lideraron Ramón Sedeño y Moisés Ruiz, como concejales responsables del deporte, en las corporaciones municipales presididas por los alcaldes, Santiago Martínez Cabrejas y Fernando Martínez López, respectivamente. Recibió los aplausos del Consejo Mundial de Vóley – playa y de la Federación Internacional de Voleibol, así como del Congreso Mundial de Voleibol, en sendas presentaciones llevadas a cabo en Lausana (Suiza), en enero de 1991, y en Barcelona, con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992.

El público, su entusiasmo y entrega, llenando las gradas del Zapillo, fue decisivo en el éxito de las series mundiales celebradas. La imagen es de 1991.- Foto GRAZIELA ARONOVICH / Revista ‘Volei de praia’.

Disciplina olímpica

El vóley – playa fue reconocido de manera ‘oficial‘ como deporte olímpico a finales de 2001. El acuerdo adoptado en una de las reuniones de ese año del Comité Olímpico Internacional (COI), corroboró la apuesta decisiva que esta disciplina deportiva, de la mano de la Federación Internacional de Voleibol (FIVB), inició en Almería, en 1992. Las Olimpiadas de 1996 y 2000 incluyeron en sus programas, con notable éxito y acogida, la especialidad como de exhibición. Así, el vóley – playa, íntimamente ligado a los lugares geográficos de Almería (1992), Atlanta (1996) y Sídney (2000), coronó nueve años que le llevaron a alcanzar la meta obtenida con la oficialidad, que se estrenó en Atenas´2004. Luego siguieron Pekín 2008, Londres 2012, Río de Janeiro 2016 (una de las disciplinas de más éxito), y Tokio 2021. Después vendrá París 2024. Pero todo había comenzado en Almería hace ahora 30 años.

Diseño de la mascota para la serie mundial ‘Año olímpico 92’. Gavy despertaba a diario el entusiasmo del público, participantes y voluntarios.

La prensa deportiva, revistas especializadas y varias cadenas de televisión, sobre todo en 2001, recogieron la noticia de cuando el vóley – playa fue proclamado deporte oficial del programa olímpico. Todas hicieron hincapié en el éxito como deporte de exhibición en los Juegos Olímpicos de Atlanta (el almeriense Javier Yuste fue décimo séptimo representando a España, formando pareja con Miguel Ángel Prieto, mientras Sixto Jiménez y Javier Bosma, obtuvieron diploma olímpico) y Sídney, pero muy pocos recordaron que el camino se inició aquí, en Almería, en 1992, con la organización de los Campeonatos “Año Olímpico”, que reunió en “El Palmeral” del Zapillo a los jugadores más destacados del contexto mundial, constituyendo el torneo internacional de mayor importancia hasta ese momento. La competición, sus preparativos, desarrollo y amplia repercusión dentro y fuera de nuestro país, sirvió para presentar al Comité Olímpico Internacional (COI) un deporte que merecía prevalecer siempre en el marco de los juegos. Bien es cierto que Atlanta y Sídney colaboraron también de manera decisiva, pero no lo es menos, que Almería significó el punto de partida, de manera brillante y contundente. Fue la contribución almeriense más transcendental al deporte, reconocido en 2001 por el movimiento olímpico. Ya en su día, en 1993, cuando se presento en Brasil al COI el trabajo y la organización de Almería´92, con la presencia del propio presidente, Juan Antonio Samaranch, se ensalzó la labor desarrollada, no sólo de manera expresa, sino también con el anuncio de que el vóley – playa quedaba incluido como deporte de exhibición en Atlanta.

Juan Manuel Surroca.- Foto Portal de Twitter @SurrocaJM

Juan Manuel Surroca, periodista experto en deportes y en olimpismo, que fue durante diecisiete años responsable de la sección de deportes de RNE en Cataluña, en su blog elmarcadordejmsurroca destacaba así en enero de 2021, el proceso para que el vóley – playa fuese olímpico: «Personaje influyente en el CIO y uno de los hombres de confianza de Juan Antonio Samaranch, Acosta -presidente de la FIVB- apostó fuerte para que el vóley – playa se incluyera en el programa olímpico. Aunque finalmente no fue deporte de demostración en Barcelona’92, tres días después de acabados los Juegos, con el beneplácito del COI, del 12 al 16 de agosto de 1992 la FIVB organizó en Almería el torneo internacional Año Olímpico, correspondiente a la World Series, en el que reunió a buena parte de los más destacados jugadores del panorama internacional en un total de 24 parejas masculinas y diez femeninas. El éxito del público en la playa de El Palmeral fue rotundo con una asistencia total de 75.000 espectadores, siendo el gran primer torneo internacional que contó con participación femenina. La puerta de los Juegos comenzaba a estar abierta. Un año después, el propio presidente del COI, Juan Antonio Samaranch, acompañado del presidente del Comité Organizador de Atlanta 96, presenció la final del World Tour, mundial oficioso, disputado en Brasil, que en una semana reunió a 140.000 espectadores. Era evidente que tenía todos los requisitos para entrar en los Juegos: puesta en escena, dinámico, espectacular, televisivo e infraestructura ligera, solo faltaba el «sí» definitivo del COI. El 12 de setiembre de 1993, en el transcurso de su 101ª Sesión en Montecarlo, el COI reconoció el vóley – playa como deporte olímpico y facultó a su comisión ejecutiva para que, en su reunión del 24 del mismo mes, aprobara definitivamente su inclusión en el programa oficial de los Juegos de Atlanta 1996 junto al futbol femenino y la contrarreloj en ruta femenina en ciclismo. Desde su entrada, el vóley – playa ha consolidado su presencia en el programa olímpico, obteniendo unos excelentes ratings de audiencia televisiva«.

Una candidatura bien elaborada

La FIVB encargó al Ayuntamiento de Almería la organización de los Campeonatos de Vóley – Playa “Año Olímpico´92”, torneo más importante dentro de las series mundiales, para celebrarse días después de los Juegos de Barcelona, a fin de facilitar la presencia de los jugadores más destacados de la competición olímpica del voleibol y de sus máximos mandatarios federativos internacionales. No se equivocó la federación, pues resultó la más brillante de todas las competiciones de esa temporada y de toda la historia de esta modalidad deportiva, con un reconocimiento expreso del propio presidente de la FIVB, Rubén Acosta.

Portada del libro editado por el Ayuntamiento de Almería con el proyecto del Campeonato ‘Año Olímpico 92’, presentado en la sede de la FIVB, en Lausana (Suiza), en enero de 1991.

El proyecto en sí, en un libro editado al efecto que recogía el trabajo de todo un año de gestiones y reuniones de numerosas comisiones -1990-, se presentó a la Federación Internacional en enero de 1991, en Lausana (Suiza), avalado por el Consejo Mundial del Vóley – playa. Una delegación encabezada por el concejal de Deportes, Ramón Sedeño González, se desplazó a la ciudad suiza. Allí se hizo entrega del volumen editado por el Ayuntamiento de Almería en diciembre de 1990, que tuve el honor de coordinar y redactar, con el asesoramiento de José Arenas y Moisés Ruiz. La portada era del artista almeriense Epifanio Serna. Seis grandes apartados tenía el volumen: ‘¿Por qué España y Andalucía?’, ‘¿Por qué Almería?’, ‘¿Quién es Almería?’, ‘¿Qué ofrece Almería?’, ‘¿Quiénes avalan a Almería?’ y una ficha técnica y dosier de prensa.

Gavy, mascota de las series mundiales FIVB con sede en Almería en 1991 y 1992, obra del dibujante almeriense Juan Carlos Domínguez Velázquez de Castro.

Además de una mascota – Gavy, obra del dibujante almeriense Juan Carlos Domínguez Velázquez de Castro– y un anagrama –Epifanio Serna, fue su autor-, Almería ofrecía un complejo deportivo inigualable en aquellos tiempos, donde la estrella era un gran estadio al aire libre, en plena playa de ‘El Palmeral’, con graderío para entre 8.000 y 10.000 personas, campo de arena blanca central, e iluminación con capacidad para retransmisiones televisivas y para jugar encuentros nocturnos.

A lo anterior había que añadir la puesta en marcha de una agencia de información, vía fax, con informatización del sistema de envíos y funcionamiento las 24 horas, emitiendo en español, inglés y francés; un novedoso sistema estadístico computarizado, pionero en el vóley – playa, desarrollado por un equipo de profesores y alumnos de institutos nacionales de educación física, dirigidos por José Antonio Santos; un amplio programa cultural y otra serie de ventajas que enamoraron en la FIVB. La solicitud oficial se había hecho en junio de 1990 por el alcalde, Santiago Martínez Cabrejas, y fue avalada expresamente por el ministerio de Transportes, Turismo y Comunicaciones, Comisaría General de la Exposición Universal Sevilla 92, diversas direcciones generales de la Junta de Andalucía, Gobierno Civil de Almería, diputaciones, de Almería y Granada, Universidad Complutense de Madrid, delegaciones provinciales de las administraciones central y autonómica, senadores y diputados, directores de medios de comunicación, como ABC Sevilla, Junta del Puerto, Cámara de Comercio, ayuntamientos de Cádiz, Melilla, y de más de veinte municipios almerienses, federaciones de varios deportes, clubes deportivos, sindicatos y asaciones vecinales y sociales, así como federaciones y asociaciones de personas con discapacidad. También llevaba la adhesión de jugadores y árbitros. Los idiomas oficiales del torneo fueron español, inglés y francés.

Cartel de la serie mundial de 1991, obra de Epifanio Serna.

Los antecedentes, 1989 a 1991

La experiencia almeriense en el vóley – playa internacional comienza en marzo de 1990 con la creación de una comisión que empezaría a elaborar un proyecto para 1992, pero, a la vez, preparando otras citas para los veranos de 1990 y 1991. La motivación fue el éxito del I Torneo celebrado en la playa del Zapillo en 1989, con una precaria instalación, pero con una gran respuesta por parte de jugadores y de público. Más de 11.000 espectadores acudieron a la cita del II Torneo internacional de Vóley – playa ‘Ciudad de Almería’, celebrado del 15 al 18 de agosto y catalogado por el diario ‘As’ como «el más importante de España y el de más proyección internacional, estando a la altura de los mejores de Europa y América«. El equipo de Brasil, integrado por Moreira y Garrido, fue campeón, al vencer a los estadounidenses Smith y Vrebalovich, 12-9 y 12-10. Terceros fueron los italianos Solustri y Stam, y cuartos, los españoles, Sixto Jiménez y Benjamín Vicedo.

Almería, que había presentado ya su candidatura para el torneo ‘Año Olímpico 1992‘, fue incorporada a las series mundiales FIVB, en 1991. Iba a ser, por este motivo, inspeccionada con lupa y cualquier defecto o fallo haría tambalear la candidatura del año siguiente, tan deseada por Brasil, los ‘amos‘ del vóley – playa entonces. Fuimos sometidos a una detenida supervisión por parte de los brasileños Carlos A. Nuzman, presidente del Consejo Mundial Vóley – playa, y Fulvio Danilas, director técnico del comité mundial.

El despliegue organizativo fue muy similar al proyecto presentado para el ‘Año Olimpico‘, si bien todos los servicios se distribuían en dos gigantescas carpas habilitadas en todo ‘El Palmeral‘, que junto con el estadio de la playa, iluminado y con un graderío para 8.000 personas, formaban el mayor complejo deportivo para una organización de una de las series mundiales. Muy por encima de las sedes hermanas de Francia, Italia, Japón, Reino Unido, Estados Unidos, Brasil y Australia. A ello se unía un programa integral de deportes, cultura y ocio durante todo el verano, que hacían de Almería un ‘centro mundial del ocio en playa‘.

El ministro Javier Solana, responsable en 1991 de la cartera de Educación y Ciencia, presenció algunos partidos de la serie mundial y saludó a los miembros de la organización. Momento en el que estrecha la mano del portavoz y coordinador del torneo, José Manuel Román, con quien mantuvo una amena conversación, felicitando a todos los que trabajaban por el éxito del evento.- Foto Patronato Municipal de Deportes.

En un tiempo récord de seis meses, nuestra ciudad empezó a formar parte de la élite mundial del vóley – playa y con matrícula de honor. Las cifras lo respaldan: 500 voluntarios, 50 equipos de 16 nacionalidades y cuatro continente, 95.000 personas desfilando por el graderío mundialista y una final inédita entre americanos y europeos. Almería aportó estos aspectos inéditos en las series mundiales FIVB de vóley – playa, según recoge la memoria del torneo de 1991: ceremonia inaugural, que nunca había tenido lugar; plan de emergencia expreso para el acontecimiento, no desarrollado con anterioridad; creación y utilización de grupos de voluntarios para tareas de apoyo organizativas y deportivas; iluminación extraordinaria para partidos nocturnos con potencia suficiente para retransmisiones televisivas; uniformidad de casi 600 personas encargadas de labores de organización; y, un programa especial cultural de gran proyección. Durante la celebración del torneo se recibió la visita del ministro de Educación y Ciencia, Javier Solana, que saludó y felicitó a los miembros de la comisión organizadora y a cuantos aportaban su granito de arena para el éxito del evento. Presenció los partidos desde el palco de autoridades, quedando encantado con el desarrollo del campeonato.

La clasificación general de la serie mundial de Almería 1991 estuvo encabezada por los franceses Jodard y Penigaud; del segundo al cuarto puesto, fueron para los equipos brasileños integrados por Tullio – Marlos, André – Guilherme y Moreira – Garrido. La quinta posición fue para los norteamericanos Eddo – Hanson. Los españoles Jiménez y Vicedo, fueron sextos, la mejor clasificación de España en los mundiales hasta aquellos momentos.

Otro datos importante es que TVE retransmitió 180 minutos, solo superado por las series mundiales de Francia (200 minutos) y Brasil (300 minutos). El éxito de 1991 fue clave para el torneo ‘Año Olímpico’, que no podía escaparse. La periodista especializada en vóley – playa, Eliane Cunha, directora de la revista brasileña ‘Volei de Praia‘ era clara al opinar del torneo y vaticinar lo que vendría: «Me ha impresionado gratamente la organización, su estructura es casi olímpica, la gente es muy amable, nos ha tratado muy bien, siempre tratando de agradar. Pienso que Almería es, desde ahora, un marco ideal para el vóley – playa, porque realiza una de las mejores etapas del Mundial. Otra cosa que me ha sorprendido son los voluntarios, nunca lo había visto. Finalmente, me gustaría destacar la atención que se ofrece a la prensa, los redactores reciben toda la documentación que necesitan. Todo el equipo de la Comisión de Medios de Comunicación, encabezados por su presidente y portavoz, José Manuel Román, son incansables«.

Portada del folleto del Consejo Mundial de Vóley – Playa que anunciaba las sedes de las series mundiales FIVB de 1992, donde se incluía Almería con la mayor dotación en premios.

Año Olímpico 1992′ en el calendario mundialista con los mayores premios

El Consejo Mundial de Vóley – playa se volcó en 1992 para que el deporte llegara a los Juegos Olímpicos. Así el torneo de Almería era el segundo del calendario de las series mundiales -anunciado como FIVB Olympic Year Championships, 12 a 16 de agosto- con una dotación de 250.000 dólares en premios. Las otras sedes repartirían 150.000 dólares (Francia, en Lavandou; Italia, Lignano Sabbiadoro; Japón, Enoshima Beach; Estados Unidos, California; Australia, Bandi Beach y Brasil, Copacabana Beach).

Luego, desde la presentación de los campeonatos, que como portavoz de la organización tuve el honor de exponer, el 23 de julio de 1992, en Barcelona, en el Congreso Mundial de Voleibol, celebrado previamente a las Olimpiadas, hasta su desarrollo, del 12 al 16 de agosto, Almería tuvo un protagonismo deportivo estelar, asumiendo, por vez primera, competición masculina y femenina. Todo un reto, porque acudieron los mejores jugadores del momento y todos los históricos de esta modalidad deportiva, con muchas exigencias por parte de algunos, en cuanto a viajes y alojamiento, así como en la vestimenta y publicidad a lucir en los partidos.

Calendario de los Campeonatos del Mundo FIVB de 1992, donde Almería ocupó un lugar privilegiado, como puede observarse en el folleto editado por el Consejo Mundial del Vóley – playa.
Miembros de las diferentes comisiones y departamentos del Consejo Mundial de Vóley – playa FIVB, dominadas en 1992 por responsables brasileños.

Los almerienses se empeñaron en conseguir el reconocimiento olímpico para esta especialidad que tan hondo había calado en nuestra tierra y en sus gentes, en tan poco espacio de tiempo. Hoy es realidad, gracias al inquietante interés e ilusión de muchos jóvenes, más de quinientos, que participaron activamente como voluntarios. Junto a ellos, en otra medida, ayudó la respuesta de los medios de comunicación y de numerosos periodistas nacionales y extranjeros, el apoyo constante de empresas, entidades y organismos colaboradores, el respaldo unánime de la FIVB y federaciones asociadas y, por supuesto, el Ayuntamiento de la capital que se volcó, pese a la fuerte crítica de ciertos políticos de la oposición.

Cartel del campeonato ‘Año Olímpico 92’, celebrado en Almería, última prueba para que el vóley – playa llegara a las Olimpiadas. Su autor, Epifanio Serna.

Los mejores

Treinta y cuatro parejas de jugadores (24 masculinas y 10 femeninas) acudieron a la serie mundial de carácter extraordinario. Todos los países con representación en el Consejo Mundial de Vóley – playa (Australia, Brasil, España, Estados Unidos, Francia, Italia y Japón) enviaron sus selecciones, además de Alemania, Canadá, Dinamarca, Noruega, Austria, Rusia, Cuba y Hungría, que no estaban en el circuito. La clasificación de las parejas femeninas se realizó previamente en los torneos celebrados en cada confederación de la FIVB.

Estuvieron presentes en la arena del Zapillo, entre otros, los “reyes de la playa”, los norteamericanos Sinjin Smith y Randy Stocklos, que se alzarían con el título, al vencer a los brasileños Moreira y Garrido, por 2- 0. La pareja más laureada del voleibol de playa ratificó su supremacía, que ostentaron durante muchos años. La consolación fue para los brasileños André y Guilherme, que ganaron a una pareja de época en años posteriores, la formada por los noruegos Kvalheim y Maaseide. Penigaud – Jodard, franceses, fueron quintos y los cubanos Ortiz – Abreu, sextos. De Cuba, también vinieron Perdomo y García, con los que hubo problemas para que jugaran por los impedimentos del gobierno cubano. Otros nombres destacados fueron los rusos Antonov y Gorbenko, los hermanos Janssens de Australia, los italianos Ghiurghi y Lequaglie. o los canadienses Heese y Chaloupka. El almeriense Manolo Berenguel, que jugó formando dúo con Miguel Ángel Prieto, había ganado en la víspera el torneo almeriense del circuito Ballantine´s, imponiéndose en la final a Bosma – Alemany, que participaron también en la serie mundial siendo decimoterceros. El mejor jugador del torneo, elegido por los periodistas, fue Smith.

Precisamente, Smith y Stocklos fueron proclamados como mejores jugadores de la década (1990 – 2000), en la Gran Gala del Voleibol, celebrada en Berlín, el 21 de septiembre de 2001. Sinjin Smith, uno de los ‘reyes de la playa‘, declaraba durante el campeonato almeriense que «he estado en muchos torneos y creo que este es el mejor del mundo; todo está muy bien organizado y el estadio es sensacional. También me encanta el tiempo, siempre soleado, y el público, sobre todo por la noche«.

En mujeres, era el primer torneo internacional femenino celebrado hasta entonces, el color fue estadounidense, ya que el dúo Kirby – Reno superó a sus compatriotas Carrillo – Rock, también por 2 – 0. La consolación fue brasileña, imponiéndose Rose – Roseli a la dupla Isabel – Jacqueline. Quinto y sexto puestos tuvieron protagonismo australiano, con Palma – Vukosa y Willcocks – Wilson, respectivamente. También participaron húngaras, alemanas y españolas (Díaz – del Prado e Inma González – Cardona). La mejor jugadora fue Karolyn Kirby (EE.UU.).

Los trofeos entregados, además de a los ganadores, a los mejores receptor, colocador, saque, defensa, ataque, bloqueo, y ‘juego limpio‘ fueron donados por el Ayuntamiento de Macael, realizados en mármol de Macael. Los árbitros internacionales de la competición fueron Clake (EE.UU.), Hercus (Nueva Zelanda), Reggiani (Italia), Palmerim (Brasil), Giménez Callejón (Almería) y los también españoles Gutiérrez, Fraile y Aller.

El Consejo Mundial de Vóley – Playa de la FIVB presentaba así las sedes de las series mundiales de 1992. Almería, abajo, a la izqda.

Lo que Almería ofreció para el lanzamiento olímpico del vóley – playa

La aportación almeriense para el éxito del torneo ‘Año Olímpico’ reforzó la de 1991: estructura de la organización en comisiones de trabajo; impulso del cuerpo de voluntarios, muchos altamente cualificados (traductores, informáticos, conductores, azafatas, periodistas…); elaboración de planes de emergencia para posibles catástrofes; disponibilidad de una completa estadística computarizada para jugadores, técnicos y medios de comunicación; iluminación de la cancha de juego para partidos nocturnos; diversidad de servicios instalados alrededor del “estadio” de vóley – playa…Todo creó un precedente que fue difícil de igualar. La playa del Zapillo, “El Palmeral” en el Paseo Marítimo y el Auditorio Municipal “Maestro Padilla” fueron centro mundial del vóley – playa, con unas instalaciones y dispositivos modélicos.

Clausura de los Campeonatos ‘Año Olímpico’. De izqda a drcha, Moisés Ruiz, concejal de Deportes; Carlos A. Nuzman, presidente del Consejo Mundial de Vóley – playa, Ramón Lara, gobernador civil de Almería; Rubén Acosta, presidente de la FIVB, y Fernando Martínez, alcalde de Almería.

Cuatro grandes áreas formaron la infraestructura de la competición con una superficie total ocupada de 8.000 metros cuadrados: instalaciones deportivas (4.000 metros cuadrados en plena playa con graderío, campo central, panel gigante, palco de autoridades, espacio para personas discapacitadas, jugadores, prensa, árbitros, y voluntarios; torretas de luz, cabinas de radio y televisión, oficina FIVB, dos campos más de juego, vestuarios y zona VIP); organización deportiva (1.000 metros cuadrados, en ‘El Palmeral’, hacia poniente con botiquín, ambulancia UVI, masajes, sala de prensa, mantenimiento, servicios, almacén, voluntarios, patrocinadores – colaboradores, árbitros FIVB, jueces, comisión técnica, grúa de TV y aseos); área comercial ( 1.000 metros cuadrados, en el ala de levante de ‘El Palmeral’, con hamburguesería, heladería, bar, radio, espacio comercial y aseos), y, organización general (dos plantas del Auditorio Municipal ‘Maestro Padilla’ con servicios administrativos, información, acreditaciones al instante, estadística, agencia de información, redacción, reprografía, intérpretes y traductores, gabinete de prensa, informática, sala de reuniones y de prensa con traducción simultánea y comedores, etc.).

La difusión fue otro aspecto destacado por el propio presidente de la FIVB, Rubén Acosta, en su visita a nuestra ciudad. Estuvo basada en la creación y funcionamiento de una agencia de noticias, vía fax con soporte informático, que facilitó información durante más de un año, de forma semanal en las vísperas, y diariamente durante el mes del torneo. Se sirvió a más de 670 medios (41 provinciales, 373 nacionales y 265 extranjeros). Fueron acreditados 168 profesionales de siete nacionalidades. La cobertura televisiva fue amplia en los quince países participantes.

La presencia de público en las gradas desbordó las previsiones y demostró la identificación de Almería con el vóley – playa. Más de 75.000 espectadores en total presenciaron los diferentes partidos durante los cinco días de competición. La clausura e inauguración registraron un lleno hasta la bandera. La apertura del torneo, el 11 de agosto de 1992, consistió en un montaje de luz y sonido para dar paso al desfile de participantes, con la mascota ‘Gavy’ animando al público asistente.

Cartel promocional de las actividades que convertían a Almería en puerta del olimpismo para el vóley – playa.

Actividades paralelas

Actividades previas y paralelas ayudaron a la brillantez de los campeonatos. Entre otras, destacamos una campaña de deportes de playa con carácter popular durante todo el verano; presentaciones específicas en el marco de las Olimpiadas de Barcelona y Exposición Universal de Sevilla; torneo nacional “Ciudad de Almería”; seminario de árbitros; congreso técnico con todos los jugadores; matasello conmemorativo; recepción en la Alcazaba; actos culturales (seis conciertos); certamen internacional de fotografía, ceremonias de inauguración y clausura de gran vistosidad, concentración de radioaficionados, etc.

La llegada de la antorcha olímpica, días antes de inaugurarse la competición, y la celebración previa de la fase final del Circuito Nacional ‘Ballantine´s’ constituyeron la antesala de la serie mundial, creando un gran ambiente previo.

Nombres propios

Como ha quedado reflejado, el principal éxito del ‘Beach Volleyball Olympic Year Championships‘ estuvo en las personas, en los voluntarios -repartidos en áreas de protección civil, azafatas, pista, orden interno y animadores- que dieron lo mejor de sí, en una preparación y formación sin precedentes en Almería en el siglo XX, y en una entrega, ilusión y cariño por el deporte del vóley – playa y el buen nombre de Almería, dignas de todo elogio. Fue una experiencia que rondó la excelencia y donde es difícil destacar a nadie. Pero es importante resaltar que muchos de los profesionales almerienses de hoy, que desempeñan funciones administrativas y ejecutivas, o en el campo de la interpretación y traducción, del periodismo, la educación, la abogacía, la informática, el emprendimiento, o el deporte, por poner algunos ejemplos, se forjaron en los dos años de las series mundiales, en 1991 y 1992, realizando tareas de mucha responsabilidad.

Hay nombres que merecen una mención (ayudad a incorporar quienes falten para completar el listado o a corregir algún error): Charo M. Rodríguez Salvador, Laura García García, Adelina Valverde, Ana Cristina Lahera, Juan Carlos Fernández Plá, Antonio Fernández Asensio, José Tomás Sánchez Salvador, Nicolás Sierra Alcalá, Juan Manuel París Cazorla, Emilio Lucas Marín, Alfredo Casas, Jordi Folqué, Juanjo Aguilera, Juan Antonio Manzano, José Luis de la Herrán ‘Garciolo’, Juan Carlos Pérez Navas, Manuel Cortés ‘Lito’, Juan José Cano, Guillermo López de Alda, Leandro Becerra, Antonio Orta Cantón, José Arenas Sánchez, Alfredo Salvador, Andrew Mortimer, Rodrigo Valero, Tomás Komuda, Ramón Trino Sedeño, los animadores madrileños Gerardo de la Encarnación Gosalvez y David Mata, Jorge Túnez, Pedro Reverte, Juan Docio, Francisco J. Sáez, Jesús Verdejo Vivas, Rosa Calvo, Rosario Padilla, María del Mar Cortés, Eva Salas, Ana Castellón, Teresa Sánchez, Juanjo Moreno, Joaquín Tapia, Abelardo Alzueta, José Ángel Fernández Asensio, José Antonio García Jurado, Francisco J. Román García, Han Yanyi, José A. García Vizcaino, Marta Picicola, Antonio Alonso, Javier J. Manzano, Juan González Carrión, Encarnación López, Francisca Criado, María José García Vizcaino, María José Figueredo, Carmen Soria, David McDonald, Mónica Capel, Isabel Ibáñez, Carmen Romero, Ana Capel, Natalia Molina, Dolores de Haro, José Manuel París, Abel Lacalle, Carmen Rubio, Francisco López Solbas, Celso Ortiz, Antonio Sánchez Cañadas, Julio Gallego, Adela Sánchez, Elvira Herrero, José R. Chicano, Pablo J. González, Mar Campra, Dolores García, Nuria Peralta, Elena Llera, Mª Ángeles Ramírez, Fernando Reche, Torcuato Egea, Juan A. Bisbal, José A. Páez, Alicia Ruiz, Francisca Pérez Navas, José Ureña, María del Mar Cerrón, María del Mar García Sánchez, Alicia Ruiz, Juana Gibaja, Francisca Menchón, Luis Miguel Parra, Rafael J. Navajas, Antonio Álvarez, Antonio A. Hernández Granados, Gaspar Llera, Juan Luis Navarro Imbernón, Manuel Castaños, Juan Antonio Fiol, Francisco Fernández, María Isabel y José E. Moreno, Francisco Salinas, Antonio Gómez, Aurelio Ureña, Francisco Cabrera, Jorge Moreno, José Mateo Garrido, Martín Stangeggaard, Julio Conde, Alfonso López – Alonso, Marco Maldonado, Antonio Cabrera, Rafael González, Pedro Segura, Antonio Giménez, Juan A. Barceló, Josefa Celada, Francisco Martín, Juan R. Cubillo, Francisco Ventura, Felipe Ortiz, María del Mar Escánez, Almudena Guarnido, Francisco Martín, Jorge Iribarne, José Fermín Giménez, Alejandro López de Alda, Antonio Jesús González, Alejandro Salvador, Juan José Yebra, Miguel Pelayo, José Morales, Fernando Pérez, Domingo Victoria, Joaquín Amérigo, José Fernández Flores, Diego M. García Morell, José Salamanca Franco, José Luis Cantón, Gloria Salamanca, Encarnación Ortega, José Pino, Federico Berenguer, Antonio J. Casimiro, Ángel J. Sánchez Orellana, Francisco J. Marín, Cecilio Vázquez, Jorge Roig, Diego Cruz, Modesto Medina, José F. Rivas, María Layos, Francisca Rodríguez, Manuel Guzmán, José Antonio Santos, José Juan Martínez, Juan Reina Fernández, Juan Salvador Tur, Antonio de Pablo Valenciano, Juan Carrillo, Francisco J. Vílchez, Jorge Puertas, Beatriz Ramos, Fernando Mendiguchía, Juan F. Alcaraz, Sebastián Rangel, Joaquín Hernández Zapata, Fabio Ramírez, Antonia Contreras, Joaquín Reina Castillo, Encarni López, José Maqueda, Pedro Pintado, éste director del torneo.

La presidencia del comité de honor del torneo ‘Año Olímpico‘ la ostentó el rey de España, Juan Carlos I y, entre sus miembros figuraban el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves; el presidente del COI, Juan A. Samaranch; el ministro de Educación, Alfredo Pérez Rubalcaba; el secretario de Estado para el Deporte, Javier Gómez Navarro; el presidente de la FIVB, Rubén Acosta Hernández y el alcalde, Fernando Martínez.

El patrocinio contó con las aportaciones de la FIVB, Consejo Superior de Deportes, Junta de Andalucía, Ayuntamiento de Almería, Diputación de Almería, Unicaja, Ballantine´s, Cerveza Cruzcampo, Endesa, Pryca, Aseo Urbano, Uberam, Setex Aparki, Sogesur, Ambulancias Indálica, Seyma – Azafatas, Todo – Ba, Gestagua, Isostar, Almerimatik, Aquagest, Canon, Adeslas y Sideout Sport. Las colaboraciones públicas y privadas fueron cercanas a las ochenta.

Primera presentación de la candidatura olímpica de Río

Carlos A. Nuzman, presidente del Consejo Mundial de Vóley – playa en 1992 y después del Comié Olimpico de Río 2016.

Hay una feliz coincidencia en relación a aquel campeonato de 1992 en Almería. El entonces presidente del Consejo Mundial de Vóley – Playa, el doctor Carlos Arthur Nuzman, vino a Almería también como uno de los responsable de la candidatura de Río a los Juegos Olímpicos e hizo su primera presentación del proyecto brasileño en nuestra ciudad, en la sala de prensa del campeonato, ubicada en el Auditorio Municipal. El mismo Nuzman, como presidente del Comité Río 2016 vería colmadas sus aspiraciones al ser declarada en 2010 sede olímpica la ciudad de Río de Janeiro. Allí, el vóley – playa fue la especialidad, junto con el fútbol, que encontró mayor seguimiento y asistencia de espectadores, alcanzó todo su esplendor.

Nuzman, según noticias de la agencia ‘Efe‘, en 2019 fue acusado de corrupción durante la organización de los Juegos Olímpicos.​ En noviembre de 2021 el Juzgado Federal Criminal de Río de Janeiro lo condenó a 30 años de prisión por los delitos de corrupción pasiva, organización criminal, lavado de dinero y evasión de divisas. Según la sentencia, fue responsable de pagar sobornos para que Río de Janeiro fuese elegida sede de los Juegos Olímpicos en 2016.

NOTA.- La instantánea destacada de portada, corresponde a la ilustración realizada por la revista especializada brasileña ‘Volei de Praia’, para destacar el éxito del torneo ‘Año Olímpico 92’ de Almería, resaltando la labor de los animadores, en la imagen central, Gerardo de la Encarnación y David Mata, así cómo fases de algunos partidos y el entusiasmo del público. Un resumen gráfico de lo que aconteció.

Almería hizo historia en el olimpismo

El objetivo final de 1992, hace treinta años, hoy es una realidad, que viene a afirmar que aquella apuesta de Almería, a pesar de algunos detractores, mereció la pena. Almería hizo historia en el olimpismo. La fiesta en ‘El Palmeral‘ era del pueblo, de la ciudadanía, el público abarrotaba una y otra vez las gradas del «estadio», totalmente entregado. Eso era lo que se buscaba para que esta modalidad deportiva tuviese cabida en el programa olímpico. Y desde aquí apostamos fuerte y conscientes de que era la mejor oferta. Con el vóley – playa reconocido oficialmente olímpico, los Juegos Mediterráneos de 2005 lo incorporaron en su programa, no podía ser de otra manera. Almería dejó huella preferente en la trayectoria mundial, olímpica y mediterránea del vóley – playa. Lástima que esa estela de la última década del siglo XX se diluyera y no se aprovechara la experiencia y éxitos acumulados.

José Manuel Román
Periodista

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Publicado por José Manuel Román

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